domingo, 18 de septiembre de 2016

Un Nuevo Paradigma Educativo

El Sistema Educativo, tal y como está planteado, no funciona. A la vista está el elevado índice de fracaso escolar entre nuestros alumnos. La metodología que utilizamos en las aulas es heredada de la época de la Revolución Industrial cuyo principal objetivo era la alfabetización de la población: un aprendizaje memorístico y repetitivo. Si hacemos una reflexión retrospectiva llegamos a la conclusión de que, si bien los avances científicos en Medicina, Tecnología han sido espectaculares, la educación se ha ralentizado de tal manera que permanece obsoleta en el tiempo. Nuestros alumnos son “hijos de la tecnología”, sin embargo, la actual metodología da la espalda a esta realidad . Insistimos en el uso de la Clase Magistral como recurso principal para transmitir a todos los niños el mismo conocimiento, de la misma forma y con las mismas actividades.

 Las últimas investigaciones en Neurociencias muestran que cada niño es diferente, tiene un estilo de aprendizaje diferente y aprende a unos ritmos y tiempos diferentes y no podemos permanecer ajenos a esta realidad. Hoy en día se han hecho grandes progresos en el conocimiento del Cerebro, en la forma en que se procesa la información, se asimila, se almacena y se recupera.

Somos conocedores de la importancia de las emociones para que se produzca el aprendizaje. Hoy sabemos que “Solo se aprende aquello que se ama”, que “Enseñar significa emocionar”, que “No hay razón sin emoción”, que la Emoción se transmite y que nada que no pase por la emoción nos sirve para el aprendizaje.

Sabemos que “la Curiosidad” es la única llave que abre su atención, que es la puerta del conocimiento, que en la construcción del saber pensar hay que respetar la ingeniería del pensamiento: sorprender-sentir-pensar-enjuiciar

 Sabemos que el “Maestro” es el alma de lo que puede ser un pueblo, que es un mago con una varita mágica para transformar el cerebro de los niños, porque el Maestro transforma la física, la química, la anatomía, la fisiología del niño. Transforma su cerebro para bien y para mal y, si no sabe, no es responsable y no está formado no puede emocionarle.

 Sabemos que, con estas nuevas ideas, el docente experimenta un cambio, a su vez, en su propio cerebro que le lleva a ser consciente de que lo que enseña es más profundo que lo que transmite. El profesor no es un mero transmisor de conocimiento, es el vehículo, el motor, el nexo de unión entre el alumno y su propio proceso de aprendizaje, es guía, tutor, compañero, amigo 

Nos encontramos ante una Ventana abierta a un Nuevo Paradigma Educativo, un Paradigma que clama a gritos un cambio metodológico en el aula en el que la transmisión de conocimiento “grupal”, para todos por igual dé paso a una Educación Personalizada en la que se ofrezca una educación de calidad tanto para los que tienen más dificultades como para los niños “talentosos” o de “Altas Capacidades”, de tal manera que se favorezca el crecimiento sano y feliz del alumno y le prepare para afrontar los retos de la vida diaria en el presente y en el futuro.

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